Autor Tema: Maria Eugenia  (Leído 276 veces)

Lapi_0

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Maria Eugenia
« en: Mayo 12, 2006, 09:55:32 a.m. »
Maria Eugenia fue una las primeras chicas con las que salí­. De hecho, fue la primera en muchas cosas para mí­. Fue, por ejemplo, la primera que me tocó. Que me la tocó, vamos. Era bastante guapa y muy inteligente, aunque lo que más me gustaba de ella, era su manera hippiosa de tomarse la vida. Los sábados solí­amos aprovechar la oscuridad de un bar hawaiano, para pasarnos horas besándonos - ya sabéis, cosas de adolescentes - . Y besaba muy bien, o, al menos, entonces así­ me lo pareció. Ella fue también – ella siempre por delante - 
la primera que dio el primer paso para 
que la cosa fuera un poquito más allá de los consabidos morreos: guió mi mano a través del escote de su blusa (el suyo, también fue mi primer pecho) después de lo cual, y para gran sorpresa mí­a, empezó a acariciar mi evidente excitación. Por encima del pantalón, eso sí­... Ah! Es que era tan hippie, Maria Eugenia... Ella, una de esas tardes, me prometió que cualquier dí­a me darí­a una sorpresa ¿Qué sorpresa? pregunté yointrigado. Un "ven aquí­ tonto"
y un largo beso fueron más que suficientes para darme a entender sus intenciones. Craso error: mi tensión sexual, ya de por sí­ elevada, creció y creció y 
a pesar de haber tenido, en varias ocasiones, el momento y el lugar oportuno, cosa nada fácil en aquel entonces, la sorpresa seguí­a sin llegar, haciéndose la espera del todo insoportable para mí­. Así­ que la dejé, más preocupado por perder la virginidad cuanto antes que por mantener una relación con una chica por muy maja y 
hippie que ésta fuera. Sí­: fue la primera (y también última) chica que dejé. También fue la primera chica de la que recibí­ un soberano bofetón...

Todo esto (y algunas cosas más) me las recordó mi pene, cuando al pasar ocasionalmente por la calle en que viví­a, dio un súbito respingo, intentando, por todos los medios, apuntar hacia su puerta. De hecho, cuando escribo esto, erguido él, me lo sigue recordando.

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