Autor Tema: We are the 99% #OccupyWallStreet  (Leído 1585 veces)

myeu

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We are the 99% #OccupyWallStreet
« en: Octubre 01, 2011, 11:26:42 p. m. »
« Última modificación: Octubre 02, 2011, 01:55:35 a. m. por myeu »

myeu

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myeu

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Re: We are the 99% #OccupyWallStreet
« Respuesta #2 en: Octubre 08, 2011, 05:30:46 p. m. »

Paco

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Re: We are the 99% #OccupyWallStreet
« Respuesta #3 en: Octubre 08, 2011, 06:44:19 p. m. »
No hay galletas para tanto triqui
El socialismo era meritocrático. Lo que pasa es que se les fue la mano.

ENNAS

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Re: We are the 99% #OccupyWallStreet
« Respuesta #4 en: Octubre 09, 2011, 06:53:08 p. m. »
Veo que a este movimiento del "Occupy Wall Street" no le prestan mucha atención ni el New York Times ni el Wall Street Journal.

http://occupywallst.org/

Sin embargo se expanden http://www.occupytogether.org/

Y el Washington Post si parece tomarles más en serio. Y la FOX ni digamos, ya les ha llamado nazis marxistas totalitarios (les ha faltado reptilianos ahí­).

http://nation.foxnews.com/occupy-wall-street/2011/10/04/read-demands-occupy-wall-street-and-try-not-laugh

Lacenaire

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Re: We are the 99% #OccupyWallStreet
« Respuesta #5 en: Octubre 10, 2011, 11:38:17 a. m. »


Nazis, pijos y los de la ceja

yo

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Re: We are the 99% #OccupyWallStreet
« Respuesta #6 en: Octubre 11, 2011, 03:37:21 p. m. »

Nadie

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Re: We are the 99% #OccupyWallStreet
« Respuesta #7 en: Octubre 13, 2011, 12:08:13 p. m. »

yo

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Re: We are the 99% #OccupyWallStreet
« Respuesta #8 en: Octubre 14, 2011, 12:26:21 a. m. »

ENNAS

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Re: We are the 99% #OccupyWallStreet
« Respuesta #9 en: Diciembre 03, 2011, 07:27:18 p. m. »
En La Página Definitiva tienen alojado este blog con interesantes entradas al movimiento:

http://www.lapaginadefinitiva.com/weblogs/club-pobrelberg/

Con especial mención a este texto:

"Sé que llamar OWS: toma de contacto a la primera crónica de una serie el dí­a después de su desalojo desacreditarí­a a cualquier vago intento de llamar periodismo a esta cosa, pero es lo que tiene sufrir de productividad española enfrente a la vertiginosa sucesión de hechos que cualquier movimiento indignado desencadena. Como corresponsal Pobrelberg en Nueva York, me han preguntado varias veces por una crónica sobre OWS. Uno compara, uno contrasta, todo para poder decir qué es lo que caracteriza #OWS a diferencia del resto, pero le resulta que tanto #OWS como el #15M son movimientos esencialmente idénticos, tanto en la forma como el contenido, y siguen procesos esencialmente paralelos. La misma dinámica de cooperación y autogestión, el mismo carácter pací­fico de las protestas, la misma brutalidad policial de un sistema que teóricamente acredita la libertad de expresión, las mismas justificaciones por salubridad e higiene, los mismos intentos de ridiculizarlos y desprestigiarlos, las mismas etiquetas ideológicas de tiempos pasados.

En todas partes el establishment politicomediático se pregunta, confuso, but what do they want? Intenta clasificarnos en el tradicional eje izquierda-derecha, pero en vano: #OWS lo supera ampliamente. El presidente del paí­s habla de simpatí­a con el movimiento, al mismo tiempo que aplica claras polí­ticas en contra de él: ¿es que es idiota? Quizá. ¿es que acaso tiene las manos atadas y no puede hacer nada al respecto? También. Zapatero, Obama, Soros o Botí­n ven con buenos ojos un movimiento que irónicamente les señala a ellos mismos como culpables. Pero ellos no son malvados uruk-hai de Mórdor, sino es el sistema que intrí­nsecamente nos enfrenta a nosotros contra ellos. Es la misma estructura que, contra su voluntad, nos los presenta como enemigos. Y ellos, los que teóricamente tienen la sartén por el mango, no tienen ni idea de cómo cambiar algo que ya intuyen que no funciona. La verdad es que están igual de atrapados que nosotros, o más.

Pero para estar atrapados, viven muy bien los jodidos. Su problema es que tienen mucho que perder.

    «They tell you we are dreamers. The true dreamers are those who think things can go on indefinitely the way they are. (…) We are not destroying anything. We are only witnessing how the system is destroying itself.» Slavoj Zizek

Si Occupy Wall Street tiene alguna particularidad, es su privilegiadí­sima posición des de la cual presencia el mismo colapso del sistema: Zuccotti Park es el mismo núcleo del reactor en plena fusión, el epicentro del terremoto del turbocapital, la zona cero del modelo anglosajón de neoliberalismo. Es en Wall Street donde se ordenó el desguace de la Glass-Steagall Act bajo la Administración Clinton que desató esta crisis. Es en Wall Street donde delincuentes multireincidentes con un alto plus de peligrosidad social conviven alegremente con los mismos a las que las ví­ctimas de los primeros pagan para protegerse. Es en Wall Street donde los mafiosos culminan el sueño de Tony Montana, top of the world, entre cocaí­na, prostitutas de lujo y todos tus ahorros. Es en Wall Street donde están los pérfidos especuladores que juegan con la deuda soberana de Portugal, Irlanda, Grecia, Italia, España: es ahí­ dónde se aprieta el botón que desencadena una larguí­sima cadena de decisiones que termina con la muerte de pacientes catalanes que merodean por los hospitales buscando quién les asista. Si “los mercados” a los que Zapatero intenta calmar con sus millones de medidas antisociales tienen un hábitat natural, ése es Wall Street.

    «They also carry out these ugly activities with almost complete impunity — not only too big to fail, but also “too big to jail.”» Noam Chomsky

Hay motivo. En OWS se tiene la seguridad de estar en lo cierto: we are the 99%, en un paí­s donde el 10% de la población tiene el 71% de la riqueza: la gente está en la calle indignada por la absoluta impunidad de los que generaron esta crisis, que son el 1%. Sólo Madoff está en la cárcel y porque defraudó a los de su misma especie. No es un problema en absoluto coyuntural, como algunos quieren hacer ver. El sistema entero se halla fundado sobre un principio teórico que la misma historia ha desmentido empí­ricamente: el mercado podí­a ser un mecanismo de redistribución de riqueza. Si Estados Unidos es el modelo neoliberal por antonomasia, es algo muy chungo; sus fundamentos van siendo gradualmente minados por sus propias contradicciones: tiene, con diferencia, el porcentaje de PIB en gasto en sanidad más alto de la OCDE (casi el triple que España), pero ofrece un servicio social pésimo. Otro disparo en el pie, consecuencia de la misma lógica: la burbuja de los student loans está produciendo una generación de profesionales hipercualificados pero con nula capacidad emprendedora debido a su enorme endeudamiento. Otro disparo en el pie: El í­ndice de desigualdad económica coloca al paí­s a niveles africanos (entre Camerún y Jamaica). El paí­s ya no es una democracia, sino una plutocracia: sólo los ricos pueden permitirse costearse una campaña electoral, con los resultados que tiene. Otro disparo en el pie: el grueso de los impuestos va a financiar el complejo militar del imperio, con Irak y Afganistán como si fueran “la AIG bélica”. Puro keynesiasismo militarista, la deuda del cual se financia… en Wall Street.

Por OWS han pasado para instalarse desde intelectuales de primer orden (Slavoj Zizek, Noam Chomsky, Flores d’Arcais, Judith Butler…) hasta cubanas octogenarias -la inigualdad nos enferma (sic)-, miembras del movimiento transversal Occupy the Hood/Occupy el Barrio, que aspira a integrar (con éxito) los no-blancos en el movimiento, los grandes perjudicados por el racismo inherente del sistema. Igual que el #15M, el movimiento empezó con unas pocas tiendas en una plaza y ahora se extiende, confiado de tener razón, por todo el paí­s y por cada rincón de las ciudades. También aquí­ hay iniciativas de guerrilla gardening.

Zuccotti Park (propiedad de una empresa: privatización del espacio público), rebautizado con su nombre original, Liberty Plaza, representa la misma praxis de la Primera Enmienda: la libertad de expresión, algo que la policí­a demuestra dí­a sí­ dí­a también que le cuesta tolerar, continuamente vallando las protestas, democráticamente exigiendo permiso para reuniones de más de veinte personas, confiscando los equipos electrógenos argumentando que podí­an causar fuego (!) y prohibiendo los mecanismos de amplificación de sonido, a lo que los manifestantes han respondido adoptando el sencillo método del human mic, ir repitiendo las palabras del orador, que siempre empieza con un melódico y positivo I propose, a modo de eco en una, dos, tres, hasta cuatro oleadas, algo que quizá sólo la esquemática gramática del inglés puede permitir. Ante el libre ejercicio de la Primera Enmienda, hoy una juez ha permitido una versión descafeinada y tutelada del derecho de manifestación - qué gran generosidad la del sistema de ofrecernos estos enclaustrados métodos de protesta! Por si lo olvidaban, el derecho a llevar armas (Segunda Enmienda) no fue obra de los locos de la Asociación del Rifle, sino de los lí­deres revolucionarios que reconocieron al pueblo el legí­timo derecho a rebelarse contra un gobierno injusto. Ésta es la semilla de libertad en OWS tan intolerable para los poderes y que quieren restringir a toda costa.

La primera señal de fuerza fue en Times Square, donde decenas de miles se congregaron en la catedral del consumismo, para decir basta a ese gigante bukkake publicitario que es la apoteosis del turbocapitalismo. Gritos que sonaban: This is what democracy looks like! o No more war, por favor! Tan sólo por existir, el movimiento es especialmente molesto para los de arriba, porque con su natural espí­ritu cooperativo se pone en duda el acérrimo individualismo punto de partida de todo; en las plazas ocupadas éste se suspende momentáneamente y se readmite el trueque, la reciprocidad y el altruismo como formas básicas de relación económica. Es especialmente molesto, porque con su natural espí­ritu de auto-gestión lanza un directo mensaje al poder: no os necesitamos. En ese sentido, al igual que todas las protestas de indignados, el movimiento representa en sí­ una toma de conciencia de un nuevo espí­ritu que no desiste ante desalojos y nevadas circunstanciales, el germen de una sociedad más libre y justa: una semilla que está siendo plantada."




Y como se atribuye al gran Thomas Jefferson:

"I believe that banking institutions are more dangerous to our liberties than standing armies. If the American people ever allow private banks to control the issue of their currency, first by inflation, then by deflation, the banks and corporations that will grow up around [the banks] will deprive the people of all property until their children wake-up homeless on the continent their fathers conquered. The issuing power should be taken from the banks and restored to the people, to whom it properly belongs."

Más citas enjundiosas del libertador estadounidese acá:

http://www.brainyquote.com/quotes/authors/t/thomas_jefferson.html