Autor Tema: La Cultura de la Transición (CT vs JD)  (Leído 10956 veces)

Casio

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Re: La Cultura de la Transición (CT vs JD)
« Respuesta #15 en: Junio 13, 2012, 01:13:10 p. m. »
Por cierto que lo de JD como un PT digievolucionado es sólo  una maldad de Dolor de B. En realidad no les veo mucha relación.
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Re: La Cultura de la Transición (CT vs JD)
« Respuesta #16 en: Junio 13, 2012, 03:40:19 p. m. »
Por cierto, si no recuerdo mal abrieron en el Focoforo un hilo sobre este asunto hace varias semanas. Lo digo porque por el Areópago quedamos ya un puñadito y no creo que se produzca debate.
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Re: La Cultura de la Transición (CT vs JD)
« Respuesta #17 en: Junio 13, 2012, 03:42:22 p. m. »
Yo lo que no entiendo es ese empeño en vincular pasotismo frivolizante y transición. ¿Cuántas copias venden Dut y los Muguruza en Bristol? ¿En Munich, Marsella, Milán...? LA cultura popular (y la alta cultura mediada por los medios de comunicación de masas) sólo conoce dos estados: subterráneo o inocuo. Polí­ticamente, quiero decir. Es lógico viendo que la difusión depende de las carteras de inversión en piriódicos de altura. No es un fenómeno patrio sino el efecto previsible de entrar por la puerta chica en el siglo XXI y el capitalismo global, donde hasta los gritos de guerra de un nacionalista indio-brasileño pueden venderse en los estantes de músicas del mundo y la cultura de masas emite sus ondas mongolizantes a través de canales controlados por la Pasta Gansa. Que lo vendan bien.
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Re: La Cultura de la Transición (CT vs JD)
« Respuesta #18 en: Junio 13, 2012, 04:06:43 p. m. »
El término sirve para canalizar mediante unas siglas el nacionalismo vergonzante, el que se encubre por algo así­ como mala conciencia, puesto que parte de gente formada que no puede permitirse en teorí­a que semejantes sentimientos nublen su razón. Así­ que la CT transforma los sentimientos en teorí­as, algo complicado. Como es muy complicado se utilizan elementos habituales de la propaganda, como meter en un mismo cajón de sastre diversos elementos. Así­ se tiene a un enemigo común, España. España, para el adepto de la CT (Guillem comosellame, Popota) cambia su nombre, se traduce. El diccionario vergonzante/castellano lo bautiza como Transición. De ahí­ parte todo. España malo. Ahora Transición-España también malo. Y todo con apariencia de racional. La carcunda catalanista disfrazada de contestataria y crí­tica.

El concepto CT mezcla churras y merinas. Si bien es cierto que la transición crea unas inercias y unas oligarquí­as, se salta a la torera procesos tan importantes como la devastación de los medios de comunicación, sobre todo los diarios, un proceso común a otros paí­ses que aquí­ llegó más tarde. Para el nacionalista vergonzante que ahora llamaremos "cetero", estas dinámicas no interesan. Se quedan con determinadas cuestiones de los medios situadas en la transición, y hacen como que esto no responde a tendencias internacionales. Movimientos de concentración empresarial, precarización del empleo, apoyo de los medios al ladrillo, falta de personal, productos que se venden como noticias sin ser noticias... todo esto ocurre a partir de los noventa en todos lados. Y todo ello explica mejor la actitud de los medios con respecto a la cultura (junto al boom del entretenimiento y ocio en una sociedad de consumo y su control por parte de grandes compañí­as transnacionales).

Y con esto y un bizcocho se crean una especia de pasado a su medida, en cuanto que todo parte de él. La CT trabaja al contrario. Primero tenemos la causa que todo lo genera con unos cuantos flecos simplones. La causa, ya se sabe, es España. O sea, Transicionlandia. Y a partir de ahí­, con la explicación ya hecha, con la conclusión establecida antes que la reflexión, hilan hacia atrás por propia conveniencia, descartando lo que no va bien y asumiendo lo que sí­ encaja en lo que en cualquier caso ya habí­an deducido.

El señor Guillem ese es una puta estafa, señores. Un catalanista, que por cierto escribe bastante mal, disfrazado de rebelde.

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Re: La Cultura de la Transición (CT vs JD)
« Respuesta #19 en: Junio 13, 2012, 04:47:12 p. m. »
“¿Dónde habí­an estado las novelas cuando se hizo la reconversión industrial, cuando Cicatriz, Eskorbuto, Kortatu, RIP..., La Polla Records?” escribe la novelista Belén Gopegui en su capí­tulo.

“Nacho Cano grabará un disco benéfico para ayudar a las ví­ctimas de su carrera en solitario” inventa este titular para 1995 el periodista Carlos Prieto en el suyo.

“Hoy puedes encontrar veinte entrevistas a La Habitación Roja por cada una a Óscar Mulero y eso es uno de los disparates más grandes de la prensa musical en España” contesta Lenore a nuestra entrevista. “No hay color entre la relevancia artí­stica y el impacto social de uno y otro. La ruta del bakalao se cubrió en la sección de sucesos en vez de en cultura. El reggaetón se rechazó por sucio, vulgar y negro, que son exactamente los mismos argumentos que usaban cantantes melódicos como Frank Sinatra para despreciar el rock and roll. Es un paralelismo bastante revelador. No hemos aprendido nada. Se rechaza la música negra de baile como música baja, cuando en realidad cumple una función tradicional de la música popular: servir de calentamiento para el sexo. Además de ser mucho más sofisticada sonoramente (lo que pasa es que no nos han enseñado a apreciar los matices de la música de bajo).


Aquí­ dos pildorazos de teleirrealidad.

Uno- ¿No hay mercado y producción cultural aledaña (discos, revistas, radios...) que se ocupen del rock radikal vasco, la movida, la movida de vigo, rock urbano, punk, etesé? Igual no es que la subcultura (que lo digan ya) del rock español esté olvidada, igual es que ellos no saben encontrarla, aunque se la pongan delante con panfletos de 50.000 ejemplares la tirada. Que se mire cuántas copias (y camisetas) de "Salve" rulan cada dí­a. Para fustigar a la gran aristocracia de la crí­tica seria primero hay que hacerse el curso de enteradillo. Para más inri hay firmantes de revistas de ámbito nacional. No hay negocio para mi negocio. ¡Fascismo!

Dos- Habrá que ver a qué cráteras llaman música negra, porque lo de que es un calentamiento para el sexo suena a una visión del negrito que parece sacada de un libreto de Okeh Records. Si confunde la hoja promocional de la música afroamericana de los años 40 con la música afroamericana mal vamos. Los sellos de "black music" anunciaban eso precisamente; negros viciosos y cachondones que patean el suelo mientras tocan y bailan moviendo el culo, música diabólica, primitivismo africano, aullidos de berraco sobre un etrépito de trompetas made in Dixieland... que vendí­an en tiendas de y a los ciudadanos blancos de clase media, que eran los consumidores de esa clase de productos. Luego, en los medios punteros (por alcance mediático y dinerito) aparecen todos los estilos chungos del universo conocido. No ha lugar.

Parece por lo que leo que se inventan un silenciamiento deliberado de ciertas formas musicales-literarias para darle un trasfondo polí­tico (que la transición fue una puta mierda nos queda claro, y que a partir de ella se ha construido un relato mí­tico que permite legitimar el actual orden partitocrático es tan obvio como cualquiera de las narrativas sobre las que se asientan los gobiernos del mundo todo él; desde la reunificación alemana hasta la revolución francesa) cuando éstas conviven con la prensa mayoritaria al mismo nivel que en cualquier otra parte del mundo (no compramos discos en el mercado negro como en una república islámica), con sus filtros más que evidentes. Insistir en este punto, que no aparecer en El Paí­s no significa ser condenado al ostracismo por una mano negra, ni formar parte de ningún colectivo marginal. Sólo significa eso, que los estándares de esos medios (criticables, y mucho) no admiten esos géneros o artistas.
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Re: La Cultura de la Transición (CT vs JD)
« Respuesta #20 en: Junio 13, 2012, 05:26:05 p. m. »
A ver sin enfadarse.

Yo seré un poco menos radical que Tejemaneje o Doppelgí¤nger, pero los tiros van por ahí­.

La  CT acabó en 1993......, ¿En 1993 el periodico El Pais  dejó de ser monarquico y socialiberal ? ¿el PSOE empezó a cuestionar el origen de las grandes fortunas y su continuidad con el franquismo ?

Que cites 1993 me demuestra que estás confundiendo CT con el famoso Consenso.


En realidad es lo de siempre, hablas de lo que no te ha molestado  en informarte mí­nimante. Veo que has leido  "flamenco". Vale.
 
"
¿Qué es exactamente la CT?

Sinopsis: Transición. Las izquierdas tenian ( durante la transición )  poco que ofrecer. Para jugar en aquella Liga, ceden los dos únicos materiales de los que disponen: los movimientos sociales y la problematización de la cultura. Nace una nueva cultura, desproblematizada, que tiene como función crear cohesión social.

"
 De una entrevista a  G.Martinez. A mí­ esto me parece   indiscutible.


Flamenco y reagaaton, en fin.



Puede que me haya despistado y confundido bastante con lo de la música, pero el artí­culo que nos enlazas de La Información.com insiste varias veces en élla como fenómeno explicativo y no en la arquitectura, la pintura o el cine documental, por ejemplo.

Si acepto tu definición de Transición entrecomillada -la creación de un marco acrí­tico de cohesión- no entiendo que te pongas hecho un basilí­sco porque digas que yo digo que el consenso terminó en 1993 ¡Si estamos diciendo lo mismo! Me reconocerás que en la actualidad los pérfidos de El Paí­s y los satánicos del PSOE si se quejan de los años oscuros del franquismo.

En lo que no estoy de acuerdo es en prolongar esa CT más allá de principios de los noventa y tampoco me parece sano criticar aquel llamamiento general a la concordia. Y explico el por qué.

Los años 1975-1986 en España fueron ásperos y conflictivos, con una hiperinflación galopante, evasiones masivas de divisas, quebrantamiento de toda la actividad industrial subvencionada, cifras de desempleo mareantes. Para mucha juventud el lema punki "no hay futuro" era una verdad evidente y se dieron a la drogadicción o al terrorismo nacionalista.

Es lógico que desde el poder se intentara vender un proyecto de patria entendida como lugar común de todos (y no cortijo de los madrileños) que aspiraba a ser europea (nada de "Spain is different"). A un paí­s, o mejor dicho a una forma de manejar un paí­s, que se desintegraba se le intentó encauzar en base a nuevos ideales. Los izquierdistas aportaron a la causa sus excelentes relaciones financieras (no necesariamente legales) con los alemanes y sentimentales (hasta lo cursi) con los franceses frente a la anglofilia de la casta dominante española.

Y éso se ha perdido. O por mejor decir los ideales son otros. Al igual que en el resto del mundo, se ha sustituido el culto al trabajo por el culto al éxito. No es que no queramos que nuestros hijos vayan a la Universidad, es que todo vale para conseguir que saquen un tí­tulo (copiar en los exámenes, agredir a los profesores o fundirnos nuestros ahorros en las privadas). No hay que ser inteligente, hay que ser espabilado. Donde antes los paí­ses presumí­an de su í­ndice de alfabetización o su baja tasa de mortalidad infantil, hoy presumen de su PIB o de su presencia en el mundo.

Y España no ha quedado libre de dicha masificación propiciada, todo es menester decirlo, por el neoconservadurismo angloestadounidense. Se agradece el trabajo de campo e interés de Guillem Martí­nez, pero sus conclusiones son erróneas porque parte de una teorí­a equivocada: La de que España es una isla perdida sin conexión con el resto del mundo o, permitaseme la maldad, "Spain is different".


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Re: La Cultura de la Transición (CT vs JD)
« Respuesta #21 en: Junio 13, 2012, 06:58:19 p. m. »
1) La cosa no va de hablar de hace 30 años, sinó de las prácticas de hoy -i.e. Serrat y Sabina en la tele hace dos dí­as-. Lo que se cuenta en referencia entonces sólo sirve para documentar los usos y costumbres que se han extendido hasta -vamos a ser optimistas- el 15M. Vaya, que no se acusa a ningún padre.
2) Lo de Ennas no hay por dónde pillarlo. Si alguien se cree que ese pressing catch al que llaman crispación apareció en los 90, harí­a bien en echar un vistazo a la vida y milagros del hermano de Juan Guerra durante los 80, empezando por la caí­da de Suárez. Y entonces, igual que ahora, el bipartidismo ha estado de acuerdo en todas las decisiones importantes -la última hace dos dí­as, con el apoyo a la estafa de Bankia y al no-rescate-.
3) Siento no ser tan optimista como Alfredo, pero el único indepe del libro y mal español soy yo. La mitad del personal participante habita en Madrid, y de los de Charneguistán hablo en catalán con 1. En cuanto a la delirante caracterización del libro como un artefacto a mayor gloria de una pérfida CT catalana al servicio del régimen nacional-socialista de la Generalitat, basta observar la repercusión que ha tenido en la prensa indí­gena -sólo ha salido en la Directa, publicación ferozmente opuesta a los trapicheos de la reproducción a escala 1:1 de la CT que menudea por aquí­ gracias a convergentes y socialistas-.
4) Sobre la unicidad del caso español, evidentemente se encuentran similitudes con otras realidades. Pero el argumento "somos la misma mierda que todos", si bien es menos hilarante que el "somos la polla" que operaba hasta hace cuatro dí­as, obvia que, además, de similitudes, hay diferencias bestias entre lo que hay aquí­ y lo que hay por encima de los Pirineos.
5) De lo de la música, ni puta idea, así­ que como no soy tontuliano me abstengo de opinar.   
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Re: La Cultura de la Transición (CT vs JD)
« Respuesta #22 en: Junio 13, 2012, 08:47:58 p. m. »
Y decir que JD es una especie de sublimación del Paí­s de las Tentaciones en habiendo ahí­ metidos tantos mendas diferentes, incluidos engendros de ultraderecha como Cristian Campos, es meterla hasta el fondo.

Bueno era una gracieta con sólo una parte de verdad de fondo, JD es tan inocua y tan buenrollista como EPT y va dirigida principalmente al público que hace una década leí­a EPT, solo hay que ver como se abunda en los ochenta y, sobre todo en los noventa, las décadas doradas de los lectores tipo de JD. Y oye, que a mí­ me gusta JD, vuelvo a repetir, como me gustaba también EPT.  Lo que si es divertido es llamar al Campos ultraderechista, así­ con todas las letras juntas. 
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Re: La Cultura de la Transición (CT vs JD)
« Respuesta #23 en: Junio 14, 2012, 10:10:46 a. m. »
1) La cosa no va de hablar de hace 30 años, sinó de las prácticas de hoy -i.e. Serrat y Sabina en la tele hace dos dí­as-. Lo que se cuenta en referencia entonces sólo sirve para documentar los usos y costumbres que se han extendido hasta -vamos a ser optimistas- el 15M. Vaya, que no se acusa a ningún padre.
2) Lo de Ennas no hay por dónde pillarlo. Si alguien se cree que ese pressing catch al que llaman crispación apareció en los 90, harí­a bien en echar un vistazo a la vida y milagros del hermano de Juan Guerra durante los 80, empezando por la caí­da de Suárez. Y entonces, igual que ahora, el bipartidismo ha estado de acuerdo en todas las decisiones importantes -la última hace dos dí­as, con el apoyo a la estafa de Bankia y al no-rescate-.
3) Siento no ser tan optimista como Alfredo, pero el único indepe del libro y mal español soy yo. La mitad del personal participante habita en Madrid, y de los de Charneguistán hablo en catalán con 1. En cuanto a la delirante caracterización del libro como un artefacto a mayor gloria de una pérfida CT catalana al servicio del régimen nacional-socialista de la Generalitat, basta observar la repercusión que ha tenido en la prensa indí­gena -sólo ha salido en la Directa, publicación ferozmente opuesta a los trapicheos de la reproducción a escala 1:1 de la CT que menudea por aquí­ gracias a convergentes y socialistas-.
4) Sobre la unicidad del caso español, evidentemente se encuentran similitudes con otras realidades. Pero el argumento "somos la misma mierda que todos", si bien es menos hilarante que el "somos la polla" que operaba hasta hace cuatro dí­as, obvia que, además, de similitudes, hay diferencias bestias entre lo que hay aquí­ y lo que hay por encima de los Pirineos.
5) De lo de la música, ni puta idea, así­ que como no soy tontuliano me abstengo de opinar.   

El concepto de Guillem partió de una análisis simplista del independentismo vergonzante, sin duda. El enemigo era Ejjjpaña-Transicionlandia. Y a partir de ahí­ todo surge del mismo pérfido sombrero. A eso se llama tener la conclusión y luego adaptar el resto del argumento, una manipulación. No me extraña que ande por ahí­ "Repronto", que hace justo eso en sus ensayos sobre cultura pop (inventa una causa y luego anda hacia atrás para adaptar los argumentos y llegar a un principio que le convenga).

Yo hablaba en concreto de esos inicios. Luego ya puede haberse metido aquí­ cualquiera por diversos motivos. Al tratarse de un concepto tan simplón pero que otorga inmediatamente una pátina de crí­tico, no es extraño que haya gente que se suba al barco por tan módico precio. Uno dice ceté y ya es antisistema, guau.

Gran parte del análisis de este "mobimiento hintelectual" está relacionado con los medios de comunicación. Desde el momento en que se ignora a qué se debe gran parte de los modos por lo que los medios funcionan así­, el concepto ct no tiene validez alguna, puesto que se desvela como un chivo expiatorio donde meter cualquier cosa a falta de un análisis capaz.

Que si uno es catalanista. Aquí­ me meto. Que si otro es no-no-no-qué-va nacionalista, aquí­ me meto. Que si soy comunista y me encantan las dictaduras tropicales, aquí­ me meto. Que si estoy cabreado con el periódico que me echó. Aquí­ me meto. Que si estos tí­os discurren inventándose las cosas igual que yo, aquí­ me meto. Y todos tenemos a nuestro muñeco vudú, un muñeco de juguete, puesto que pensamos como niños: el muñequito de Transicionlandia.

El concepto tendrí­a alguna validez si se centrase exclusivamente en las caracterí­sticas que desde la transición pudieran estar enquistadas ahí­, que seguro las habrá, y cómo se relacionan con otros elementos dispares, varios de ellos con más poder de influencia que esos quistes. Pero se prefiere convertir los quistes en uno, el Quistón de Vellón. Que viene el Quistón de Vellón y te comerá. Uyyyyyy.

Un ejemplo. ¿Lo de Bankia también es por la transición? ¿Un rescate a un banco en una bestial crisis global? ¿No ha sucedido en otros lados? ¿No tiene relación con una Europa de dos velocidades? ¿No reproduce el bipartidismo el propio sistema electoral en otros paí­ses? ¿No etc.?

En fin, que es que parece de coña.

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Re: La Cultura de la Transición (CT vs JD)
« Respuesta #24 en: Junio 14, 2012, 12:01:20 p. m. »
Y decir que JD es una especie de sublimación del Paí­s de las Tentaciones en habiendo ahí­ metidos tantos mendas diferentes, incluidos engendros de ultraderecha como Cristian Campos, es meterla hasta el fondo.

Bueno era una gracieta con sólo una parte de verdad de fondo, JD es tan inocua y tan buenrollista como EPT y va dirigida principalmente al público que hace una década leí­a EPT, solo hay que ver como se abunda en los ochenta y, sobre todo en los noventa, las décadas doradas de los lectores tipo de JD. Y oye, que a mí­ me gusta JD, vuelvo a repetir, como me gustaba también EPT.  Lo que si es divertido es llamar al Campos ultraderechista, así­ con todas las letras juntas. 

Bien puede ser su personaje, para lo cual entonces lo mejor serí­a que hubiese optado con un alias que es lo que hacen las provocatrices con dos uñas de frente.
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Re: La Cultura de la Transición (CT vs JD)
« Respuesta #25 en: Junio 14, 2012, 01:38:00 p. m. »
Muy interesante, de verdad, aunque me pierdo en determinados momentos.

Del enlace inicial, me ha parecido muy "curiosa" la definicion de la SGAE como "Ministerio de cultura en la sombra"


ahora voy por los comentarios, sobre todo por aqui:

http://www.elenacabrera.com/weblog/preguntas-y-respuestas-sobre-la-ct/

NOTA: el hecho de que se haga "excesivo" incapie en el asunto de la musica y no en otras facetas queda claro:

Como mi negociado en Lainformacion.com ha sido la música, enfoqué por ahí­ el tema y por ello decidí­ entrevistar a las dos personas que abordan el tema en el libro: Ví­ctor Lenore (Música y CT) y David G. Arí­stegui (Sgae). Para conseguir una visión general, entrevisté también a Guillem Martí­nez, que es el coordinador de este manual.
« Última modificación: Junio 14, 2012, 01:39:42 p. m. por yonnon »

Casio

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Re: La Cultura de la Transición (CT vs JD)
« Respuesta #26 en: Junio 14, 2012, 04:42:26 p. m. »
Ennas:

Mi tono ha sido una respuesta adecuada  a la pantomima reduccionista del asunto al reagaton y al flamenco.   Dejando eso, sigues confundiendo CT con consenso , y politica con cultura, y ni siquiera en politica ha habido grandes rupturas desde el 93, basta ver lo que ha pasado con el sitema financiero y economico. Serí­a imposible que pasara lo que ha pasado sin que el consenso de fondo, en lo fundamental se hubiera mantenido. El 15M  y mucha gente  lo ha recogido de forma sintética, hasta hay un hilo en este mismo foro: “ PPSOE, la misma mierda” .  Pero la critica a CT es además cultural,  va  más alla la polí­tica, Qué nombres, qué posición frente a la constitución del estado de 1977 han tenido quienes han ocupado catedras en la hipertrofiada universidad, qué medios de comunicación hay a la izquierda: el pais, y su alternativa zetapera en proceso de derribo, Público.  Ignacio Escolar como la voz critica de Internet, un tipo que come de la mano del PSOE, y así­ todo.

La CT tiene hasta serie de televisión, “Cuentame” , con la misma veracidad historica que "Hispania".

Es cierto que hay una tendencia general en Europa , como dice Doppy, de suturación del pensamiento critico, pero bueno, en Alemania han tenido sus broncas, en Francia ha salpicado mucha mierda desde que se empezó a caer el cuento de la resistencia  al invasor. Da gusto leer a Bernhard  escribir contra Austria, ver la Cinta Blanca de Haneke.   Ha sido un progreso progresivo, pero es que aquí­ hemos pasado del NODO a la Movida en un suspiro. Suspiro de alivio entre las clases que mandaban y siguen mandando, parece.     

En el único aspecto en el que desde la propia CT, sector socialdemócrata hay un paso de ruptura es el intento abortado de la ley de Memoria Historica, pero esto no es  del 93, y mira dónde ha acabado Garzón y donde Dí­var.

Con respecto al resto que dices de los 80, la crispación, no haces sino reproducir el relato de la CT sobre la transición, vamos, que te lo crees.

Como tengo por ahí­ colgado en el hilo de libros, los partidos socialdemocratas tiene una larga tradición desde 1919  ( el SPD  en Alemania se alia con los sectores derechistas del ejercito y la burocracia prusiana) , de traicionar a sus propias bases, y España 1980 no fue una excepción. Los partidos de izquierda tení­an una correlación de fuerzas desfavorable, lo concedo,  pero en ese caso lo que hay  hacer es luchar  por cambiarla, no entregar tus escasas armas por cuatro reales. A no ser , claro,  que estés deseando ser derrotado para que te den  a ti y a tus  amigos del Comité Federal puestos bien remunerados en el Estadio y oligopolios asociados.

A Teje le tengo afecto, y me gusta lo bien que escribe desde sus prejuicios de señor  de derechas.
« Última modificación: Junio 14, 2012, 04:48:39 p. m. por Stringer Bell »
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Re: La Cultura de la Transición (CT vs JD)
« Respuesta #27 en: Junio 14, 2012, 05:10:56 p. m. »
Citar
Un ejemplo. ¿Lo de Bankia también es por la transición? ¿Un rescate a un banco en una bestial crisis global? ¿No ha sucedido en otros lados? ¿No tiene relación con una Europa de dos velocidades? ¿No reproduce el bipartidismo el propio sistema electoral en otros paí­ses? ¿No etc.?

¿Cómo va a tener lo de Bankia algo que ver con la transi? ¿Sólo porque tengamos normativas contables para bancos distintas de todas las de la zona euro y la CT haya tapado el pufo gigantesco sacando pecho mientras en todo Occidente se limpiaba la mierda de los balances? ¿Sólo por su relación con el demencial modelo económico parido por los tecnócratas del caudillo y prolongado por el régimen monárquico y basado en un desarrollismo cuyo único parangón en Europa es el caso irlandés? Eso sí­, a diferencia de cuando la CT mandaba -y se montó el pufo de la megafusión de Bankia-, ahora que da muestras de inestabilidad las querellas se reproducen como setas.

Lo del independentismo de Martí­nez, por otro lado, son los padres, ya te digo que tienes un optimismo que para mí­ quisiera.
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Re: La Cultura de la Transición (CT vs JD)
« Respuesta #28 en: Junio 14, 2012, 05:26:47 p. m. »
"“¿Qué será de nuestros hijos?”,
 y en el hemiciclo se oyó: “¡Al
de su señorí­a le hemos hecho subsecretario!”
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Re: La Cultura de la Transición (CT vs JD)
« Respuesta #29 en: Junio 14, 2012, 05:34:54 p. m. »
Ennas:

Mi tono ha sido una respuesta adecuada  a la pantomima reduccionista del asunto al reagaton y al flamenco.   Dejando eso, sigues confundiendo CT con consenso , y politica con cultura, y ni siquiera en politica ha habido grandes rupturas desde el 93, basta ver lo que ha pasado con el sitema financiero y economico. Serí­a imposible que pasara lo que ha pasado sin que el consenso de fondo, en lo fundamental se hubiera mantenido. El 15M  y mucha gente  lo ha recogido de forma sintética, hasta hay un hilo en este mismo foro: “ PPSOE, la misma mierda” .  Pero la critica a CT es además cultural,  va  más alla la polí­tica, Qué nombres, qué posición frente a la constitución del estado de 1977 han tenido quienes han ocupado catedras en la hipertrofiada universidad, qué medios de comunicación hay a la izquierda: el pais, y su alternativa zetapera en proceso de derribo, Público.  Ignacio Escolar como la voz critica de Internet, un tipo que come de la mano del PSOE, y así­ todo.

La CT tiene hasta serie de televisión, “Cuentame” , con la misma veracidad historica que "Hispania".

Es cierto que hay una tendencia general en Europa , como dice Doppy, de suturación del pensamiento critico, pero bueno, en Alemania han tenido sus broncas, en Francia ha salpicado mucha mierda desde que se empezó a caer el cuento de la resistencia  al invasor. Da gusto leer a Bernhard  escribir contra Austria, ver la Cinta Blanca de Haneke.   Ha sido un progreso progresivo, pero es que aquí­ hemos pasado del NODO a la Movida en un suspiro. Suspiro de alivio entre las clases que mandaban y siguen mandando, parece.     

En el único aspecto en el que desde la propia CT, sector socialdemócrata hay un paso de ruptura es el intento abortado de la ley de Memoria Historica, pero esto no es  del 93, y mira dónde ha acabado Garzón y donde Dí­var.

Con respecto al resto que dices de los 80, la crispación, no haces sino reproducir el relato de la CT sobre la transición, vamos, que te lo crees.

Como tengo por ahí­ colgado en el hilo de libros, los partidos socialdemocratas tiene una larga tradición desde 1919  ( el SPD  en Alemania se alia con los sectores derechistas del ejercito y la burocracia prusiana) , de traicionar a sus propias bases, y España 1980 no fue una excepción. Los partidos de izquierda tení­an una correlación de fuerzas desfavorable, lo concedo,  pero en ese caso lo que hay  hacer es luchar  por cambiarla, no entregar tus escasas armas por cuatro reales. A no ser , claro,  que estés deseando ser derrotado para que te den  a ti y a tus  amigos del Comité Federal puestos bien remunerados en el Estadio y oligopolios asociados.

A Teje le tengo afecto, y me gusta lo bien que escribe desde sus prejuicios de señor  de derechas.


En Europa lo que ha habido no es una eliminación mediante censura o asfixia financiera, sino asimilación y aplastamiento ideológico. Si los años posteriores a la 2gm no hubiesen dado un estado del bienestar verí­amos opciones radicalizadas en primera lí­nea polí­tica, y esas opciones no habrí­an ido abismándose a medida que se desarrollaba la economí­a en un marco europeo. En España hay tanta producción literaria crí­tica-antisistema como en cualquiera de nuestros vecinos, pero tiene la misma repercusión mediática que entre ellos. Son epifenómenos que calibran los niveles de insatisfacción social, el problema es que las bondades de la economí­a de mercado han conseguido disolver las reivindicaciones de clase tradicionales entre entretenimientos y opciones de segmentos con revindicaciones encontradas desde los 60 (nuevos movimientos sociales y contracultura), motivo por el cual se da esta "anglificación". Podrí­amos decir también "francificación" o "germanizamiento", da igual, el caso es que al mismo tiempo que las nuevas teorí­as viajan más km conviven con teorí­as de la cultura que compiten entre sí­.

No digo con esto que los movimientos contraculturales y nuevas teorí­as crí­ticas (frankfurt, feminismo, derechos civiles, sexualidad, estudios de género, multiculturalismo...) formen parte de una estrategia para imponer una "diversidad inofensiva" o un "barril de tocino global", o el transnacionalismo del pensamiento débil (todos iguales en la diversidad, y en la soledad), son propuestas que tratan de dar respuesta a problema nuevos (problemas de sociedades opulentas), pero serí­a injusto no reconocer que esta pérdida de referentes clásicos, con sus injusticias y sus sesgos y sus errores, ha sido muy útil a la hora de fragmentar y tribalizar a la población.
« Última modificación: Junio 14, 2012, 05:36:45 p. m. por Doppelgänger »
Sé siempre tú mismo...
...hasta que puedas ser un pirata.

Entonces sé un pirata.