Autor Tema: La creación del mundo  (Leído 253 veces)

perdidiya

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La creación del mundo
« en: Mayo 29, 2006, 12:35:01 p.m. »
HISTORIA DE LA CREACIÓN DEL MUNDO

Ar prinsipio to era oscuriá y Dió nuestro señó creó la lú.

Así­n le queó to enfocao, pero no habí­a casi de ná y era aburrí­o.
Entonse se rascó la cabesa y se dijo: Joé qué muermo, ví­ a creá argo má grasioso. Y hiso las planta vegetale y los yerbajo.
Pero entoaví­a era soso er mundo y Dió se jartaba de eshar siesta porque aún saburrí­a. Yastá, pensó, haré lo animale pa que se meneen un poquiyo y me den argo de chou espestacular. Y hiso lo bishos. Le salieron de tó los tamaño y colore, pelúos, plumaos, carvos, con pata y sin pata, con diente y sin diente, manso y cabrone y de tó así­n en
generá.

Aluego lo que pasó es que Dió nuetro señó no sabí­a cómo
repartirlos pol planeta, que era entonse un paraí­so terrená bastante apañao, y desidió lo siguiente: Los tiró a tos ar mar
oseánico. Alos que nadaron los llamó pescaos y setáceos. A los que se cagaron de mieo y se liaron a
nadar como locos hasta la orilla los llamó animale terrestre purmonare. A los que se salieron der agua volando y se escondieron en lo árbole los llamó pájaro volaore. Y a los que se ajogaron los llamó cadávere. Pero aún así­n, Dió el
supremo creadó der universo, se seguí­a aburriendo. Y por eso hiso ar hombre.
Er hombre estaba solo y se mataba a pajillas, se refrotaba en los árbole como un oso y le salí­an ronshas ener nabo genitá. Fué así­n que le pidió a Dió que le hasiera una pareja como lo demás bisho, que estaban tós ennoviaos
meno él. Dió se
compadesió y le arrancó de cuajo una costilla.
Adán, que se llamaba er tí­o, se retorsió como un
sarmiento. Y si no, probá de arrancarse una costilla y veréi. Y con la costilla le fabricó una hembra que se llamó

Evarista, pero la yamaban familiarmente Eva pa que fuera má corto. Adán y Eva se jartaban de foyá. Pero como tó lo repetí­o cansa, el Adán ar cabo de do año, ya se liaba con toas las mona y las oveja y las marrana del paraí­so,
con lo cuar la Eva le pidió la separasión mu enfadá. Como no estaban casaos no se pudieron desepará y siguieron a lo suyo.

Pero ar cabo der tiempo, el Dió topoderoso, se vorvió a de aburrí­, y se le ocurrió que pa que no fuera tó tan fásil ener paraí­so, se tení­a que inventá argo pa darle emosión. Entonse se sacó una ley que desí­a que to lo que habí­a
ener paraí­so se podí­a comé menos la serpiente.Yestando un dí­a la Eva y el Adán tocándose los guebo como siempre debajo de una higuera, aparesí­o
por entre las rama una serpiente gorda, maja y hermosa que vení­a a ofreserle una mansana cojonua golden pa que la probaran. El Adán y la Eva que vieron
aquello de una serpeinte con una mansana en la 
boca, le atisaron un peñaso y se la hisieron al horno. Dió nuestro señó se dio cuenta de que
le habí­an desobedesí­o y antonse mandó un angelote antidisturbio con porra de fuego y casco de pluma
pa que lo espursara der paraí­so terrená y se fueran a tomar por culo....!!!

Yahí­ sacabó la guena vida. La que hay ahora ya la conoséi ustede.
Y no me quiero poné de pesao, pero así­n fue la cosa y por
eso nos va como nos va.