Autor Tema: Serbia, una, y no cincuenta y una  (Leído 9348 veces)

Bambi

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Serbia, una, y no cincuenta y una
« en: Enero 31, 2007, 11:05:21 pm »
Yugoslavia o el error especular

Yugoslavia, tras de su desaparición, continúa siendo un paradigma. El paradigma de los errores especulares, cada uno de los cuales reproduce, deformado, el anterior y es deformado y reproducido por el siguiente. Como en un local de feria, pero jugando no con imágenes, sino con pueblos, vidas y haciendas y teniendo como espectador a la historia universal. Frontera de tres mundos -romano, bizantino e islámico-, mosaico de lenguas, semillero de identidades nacionales, las grandes potencias y quienes aspiraban a serlo han utilizado tan explosivos materiales para proyectar su poder cuando no -lo que por menos racional es aún más peligroso- para satisfacer sus pasiones.

La historia de Yugoslavia es sobradamente conocida, desde su creación en 1919 hasta su última disolución, con la independencia de Montenegro, el pasado año. Pero lo que caracteriza tan atormentada peripecia es el encadenamiento por acción y reacción de graves errores polí­ticos. Así­, el sueño sudeslavo, cuya matriz ilí­rica parece fue acuñada en la bella Ragusa, tuvo en los Habsburgo sus primeros mentores. Y ello por dos razones: como monarcas de Croacia, la parte más próspera y culta del área por ser la primera liberada del dominio turco y porque el eslavismo del Reino unitrino de Croacia-Dalmacia-Eslavonia (a no confundir con Eslovenia) permití­a contrapesar, desde el sur, al siempre indómito Reino de Hungrí­a. Pero cuando se vieron claras las reticencias austriacas a la gran Croacia, la llama del sudeslavismo pasó a un pueblo vigoroso, recientemente independizado del Imperio Otomano, aunque de vieja estirpe y con profundos lazos afectivos con Rusia: Serbia. Este primer error austriaco, iniciado en la época de Metternich, consistente en mirar a los Balcanes, enfrentarse por ello con Turquí­a y Rusia, y, a la vez, no ser capaz de capitalizar las reivindicaciones de sus pueblos, culminó con la anexión de Bosnia en 1908 y, más todaví­a, en 1911. En esas fechas -¡tres años antes de que el enfrentamiento austro-serbio produjera la I Guerra Mundial!- Serbia propuso su ingreso en el Imperio Austro-Húngaro y la propuesta fue rechazada porque hubiera aumentado el peso eslavo, frente a alemanes y magiares, transformando la Monarquí­a de doble en cuádruple y, probablemente, salvándola.

El error costó caro. En vez de integrar al adversario se optó por radicalizar el enfrentamiento que provocó el conflicto con Rusia primero, con el mundo después y se saldó con la derrota y desmembramiento de Austria-Hungrí­a. Llegó entonces el turno de los errores serbios con la creación de un gran Estado de los eslavos del Sur o Yugoslavia, progresivamente centralizado y concebido como la gran Serbia. No faltaron voces sensatas, precisamente las de los jefes militares que habí­an operado en el norte contra las tropas austriacas y conocí­an la irreductibilidad de la nación croata a la pauta de Belgrado, que recomendaran prudencia y una moderada extensión por el sur de la costa croata y las zonas serbias de Bosnia-Herzegovina. Pero la Corte quiso emular la misión unificadora de los Saboyas en Italia y absorbió en el nuevo Estado a croatas y eslovenos. Una Serbia, tan heroica como imprudente, pagó con creces en la II Guerra Mundial el enfrentamiento con los germanos y el sometimiento de los croatas. La restauración de Yugoslavia tras la paz tampoco atenuó los conflictos nacionales, Serbia vio progresivamente erosionada su hegemoní­a en la Federación y cuando Milosevic pretendió restablecerla brutalmente, Yugoslavia estalló. Pero el precio de la insensata hiperextensión de 1919 iba todaví­a a ser más alto por la torpeza de las terceras potencias.

Primero, desde Europa Occidental y los Estados Unidos, se intentó apoyar la unidad de la inviable Yugoslavia. La tradicional amistad franco-serbia, los prejuicios heredados de Seton Watson y de alguien más, entre los anglosajones, y el eco de la colaboración con la heroica resistencia serbia frente a los nazis influyeron, sin duda, en la inicial miopí­a de Londres, Washington y Parí­s, como los recuerdos de dos guerras mundiales -y, su consecuencia, la gran emigración croata en Alemania-, pesaron en su unilateral apoyo a Croacia. Y todo ello encrespó las tensiones y prolongó el primer conflicto armado entre Belgrado y Zagreb, hasta llegar a la inevitable y deseable independencia de naciones que nunca debieron ser confundidas.

Segundo, lo que en medios ycí­rculos influyentes y polí­ticamente correctos habí­a sido fobia anticroata y fervor yugoslavo se transformó, como por arte de magia, en fobia antiserbia. Quienes habí­an denostado la independencia de un paí­s milenario como Croacia tachándolo de cantonalismo, se empecinaron en la independencia de Bosnia, primero, luego de Macedonia y de Montenegro. Los anti-identitarios, en lo que a las naciones históricas se refiere, se hicieron sus apasionados defensores en Bosnia y, en un alarde de sensatez, propugnaron para dicho territorio, dos tercios de cuyos habitantes prefieren ser croatas y serbios, una Constitución morehelvético (sic) según Cyrus Vance. En las conexiones de la nueva república con sectores fundamentalistas del Islam, desde Turquí­a a Pakistán, no se reparó demasiado. ¡Para escandalizarse primero y bombardear después siempre habrá tiempo! Los errores intelectuales generan errores morales y, por ello, la necedad se transformó en sangre y fuego. Las guerras de Occidente contra Serbia, por Bosnia primero, por Kosovo después, contrarias a todo derecho nacional e internacional, que a punto estuvieron de provocar un conflicto con Rusia y que preludiaron el ataque a Irak, de tan brillantes consecuencias para todos. El entonces llamado Nuevo Concepto Estratégico, publicado a la luz de los bombardeos sobre Belgrado, anticipaba lo que después se ha hecho en Bagdad. Quienes hoy se escandalizan de ello debieran recordar su entusiasmo a la hora de agredir a Serbia violando la Carta de las Naciones Unidas y las normas vigentes del derecho de guerra, so capa de defender los derechos de las minorí­as. Si el coste económico de aquel esfuerzo militar y de las destrucciones causadas se hubiera empleado en una reagrupación étnica, pací­fica y financiada, los bosnios nadarí­an hoy en la opulencia.

Tercero. ¿Y todo para qué? Kosovo es el corazón histórico de Serbia -algo así­ como Asturias y Ripoll juntos en España- en donde la inmigración de las últimas décadas, provocada por la mejor situación del paí­s en comparación con Albania, ha dado lugar a una mayorí­a demográfica albanesa cuya convivencia con los serbios autóctonos resultaba, sin duda, conflictiva. La intervención euro-americana segregó de facto Kosovo de Serbia, aunque con el compromiso de respetar la soberaní­a de ésta, dio el poder a los albaneses y toleró una persecución de estos contra la minorí­a serbia, que es pura limpieza étnica con persecución de personas y destrucción de sus bienes económicos y culturales. ¡Una nueva versión de la defensa de los derechos humanos que motivó la intervención armada!

Ahora se está en trance de cometer un error más. Al margen de todo derecho, con violación de los compromisos adquiridos, independizar un Kosovo, financiado por la Unión Europea, que recogerá y agravará las conocidas virtudes del Estado y la sociedad albanesa, eso sí­, bajo el amparo de una poderosa base militar. El primer resultado ha sido provocar la reacción ultranacionalista del electorado serbio. Europa pagará, a más de los costes financieros de la operación, las consecuencias de tales focos de desequilibrio, y el juego de los espejos, que reproducen los mismos errores, cada vez más distorsionados, continuará para convertirlos en horrores.

Miguel Herrero de Miñón es miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Polí­ticas.


Negrita
Buena frase.
« Última modificación: Mayo 14, 2007, 04:55:31 pm por Álvarez »

Zimm...

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Re: Gran artí­culo de Miguel Herrero de Miñón
« Respuesta #1 en: Febrero 01, 2007, 11:49:09 am »
¿La intervención de Occidente cuando lo de Bosnia estaba en contra de todo derecho?
¿Y la de Kosovo?¿Y Sebrenica?
I found it in the street/ At first I did not see/ Lying at my feet/ A trampled rose

Casio

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Re: Gran artí­culo de Miguel Herrero de Miñón
« Respuesta #2 en: Febrero 01, 2007, 02:31:39 pm »
He alucinado en serbobosnio con el articulito del amigo este de Gemma Nierga, mal arcabuzazo de hereje le caiga.

"Segundo, lo que en medios ycí­rculos influyentes y polí­ticamente correctos habí­a sido fobia anticroata y fervor yugoslavo se transformó, como por arte de magia, en fobia antiserbia. Quienes habí­an denostado la independencia de un paí­s milenario como Croacia tachándolo de cantonalismo, se empecinaron en la independencia de Bosnia, primero, luego de Macedonia y de Montenegro."

Como si decidiera intervenir por un ventolazo  colectivo. ¿ Este hombre se olvida que durante año y medio,  los serbios  estuvieron masacrando a croatas y bosnios?¿ no sabe que el gobierno autonomo bosnio cedió los arsenales que tenia del antiguo ejercito yugoslavo, cosa que los eslovenos  y croatas se guardaron mucho de hacer, y luego tuvieron que rearmarse como pudieron? ¿no ha oido del cerco a Sarajevo, de los bombardeos diarios de la población civil durante 18 meses? ¿ de Sebrenica?

Si por alli aparecieron voluntarios musulmanes funfamentalistas fue despues, y no antes  de las masacres serbias, y de la inoperancia occidental.

Se intervinó  tarde y mal. Con ataques aereos y poco mas . Y en Kosovo se intentó reaccionar antes.

Bambi

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Re: Gran artí­culo de Miguel Herrero de Miñón
« Respuesta #3 en: Febrero 01, 2007, 02:50:59 pm »
Casio y Zimmerman, antiespañoles ambos, cuando los Serbios mataron croatas en la Krajina, que era una guerra abierta con dos ejércitos y milicianos, "Occidente" toma partido por los croatas, les ayuda a preparar una ofensiva y luego ¿qué pasa? que los croatas, en la misma Krajina, se montan otra limpieza étnica. La cuál, por lo visto, os la suda. A vosotros y a "Occidente", que no atacó Croacia.

Lo de Kosovo me parece aún peor. El UCK, un grupo paramilitar, comienza una campaña de coger una carretera, por ejemplo, cortarla, y todos los coches que hay parados, matar a todos los serbios, familias completas. Igual que el FIS en Argelia. El Ejército Serbio, dentro de sus fronteras, comienza una campaña represiva, todo lo cruel qeu tu quieras, y "Occidente" les bombardea hasta que se retiren de una región de su propio paí­s, que ahora, se dice, se baraja la posibilidad, de extirpársela porque yo lo valgo.

Qué quiere decir Herrero de Miñón, que lo siguiente van a ser los serbios del norte de Kosovo, los que empiecen a volar cráneos, o en caso contrario, sus nucas serán voladas, mientras que en lo que quede de Serbia cada vez tendremos mayor ultranacionalismo ultramontano perfectamente justificado, a la vista de los acontecimientos, dirí­a yo.
« Última modificación: Febrero 01, 2007, 02:53:04 pm por Álvarez »

Casio

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Re: Gran artí­culo de Miguel Herrero de Miñón
« Respuesta #4 en: Febrero 05, 2007, 04:34:47 pm »
Lo de Krajina fue guerra justa, que diria  Tomas Luis de Vitoria. Que empezaron ellos, todo ellos, los serbios. Occidente no tiene la cupa de que el sentimentalismo del alma eslava las lleve a tamañas estupideces. Además que fue una guerra limpia, rápida, quirurgica. Expulsaron a los serbios y se pararon en la frontera. Sinencambio en Sarajevo era un sinvivir todos los dias con el telediario sacandonos gente destripada que no eran negros ni chinos. Que coño, que algunas de las muertas estaban muy bien, rubias ellas.

Y lo de Kosovo, pues lo mismo, que no hubieran empezado. Eso sí­ yo hubiera preferido que hubiesen bombardeado a los albanos. Hay pocas rubias.

Ictí­neo

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Re: Gran artí­culo de Miguel Herrero de Miñón
« Respuesta #5 en: Febrero 05, 2007, 04:55:53 pm »
Lo de Krajina fue guerra justa, que diria  Tomas Luis de Vitoria. Que empezaron ellos, todo ellos, los serbios. Occidente no tiene la cupa de que el sentimentalismo del alma eslava las lleve a tamañas estupideces. Además que fue una guerra limpia, rápida, quirurgica. Expulsaron a los serbios y se pararon en la frontera. Sinencambio en Sarajevo era un sinvivir todos los dias con el telediario sacandonos gente destripada que no eran negros ni chinos. Que coño, que algunas de las muertas estaban muy bien, rubias ellas.

Y lo de Kosovo, pues lo mismo, que no hubieran empezado. Eso sí­ yo hubiera preferido que hubiesen bombardeado a los albanos. Hay pocas rubias.

Tomás Luis de Vitoria dirí­a que una guerra justa es la que el principe le hace a su pueblo para apagar su sinrazón. Verbigracia el Gobierno de Yugoslavia a los separatistas locos.

Tomás Luis de Vitoria dirí­a que la injerencia de la Unión Europea en los asuntos de Yugoslavia es igual de inmoral e interesada (y por tanto abyecta a los ojos de Diós) que la del Imperio Turco para con el Reino de Venecia (que bien podí­a perder un par de islas por el camino dotándolas de gran y merecida independencia sin ánimo de lucro, digamos La Isla de Malta).

Casio, a mi también me cae de puta madre el Catedrático de Fí­sica del Estado Sólido, el General Solana, pero, que le vamos a hacer, somos unos hijos de puta como los yanquies (a poco que le dejan a los germanos respirar) y nos da penita que lo liderara un tipo con cara de bueno, mente bondadosa y de ciencias (puras para más inri).... vale, pero tampoco hay que pasar por tonto del nabo.
¿No?.

Casio

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Re: Gran artí­culo de Miguel Herrero de Miñón
« Respuesta #6 en: Febrero 05, 2007, 05:02:48 pm »
Mein liebe Uboot:

 Los bosnios entregaron los arsenales de la republica bosnia al gobierno federal, (no como los eslovenos, listos ellos) para que acto seguido vieran tal arsenal rodeando Sarajevo y disparado por los serbobosnios. Defender al debil es guerra justa. Defender al justa es guerra justo. Detener al asesino es guerra justa ¿o es mas justo el futuro que planeaban los serbobosnios para los bosnios  , que el presente que tiene ahora?

Ahora Milosevic y Karazic van a resultar unos defensores de los derechos humanos mucho más  fiables  que la Union Europea.......

Ictí­neo

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Re: Gran artí­culo de Miguel Herrero de Miñón
« Respuesta #7 en: Febrero 05, 2007, 05:10:13 pm »
Mein liebe Uboot:

 Los bosnios entregaron los arsenales de la republica bosnia al gobierno federal, (no como los eslovenos, listos ellos) para que acto seguido vieran tal arsenal rodeando Sarajevo y disparado por los serbobosnios. Defender al debil es guerra justa. Defender al justa es guerra justo. Detener al asesino es guerra justa ¿o es mas justo el futuro que planeaban los serbobosnios para los bosnios  , que el presente que tiene ahora?

Ahora Milosevic y Karazic van a resultar unos defensores de los derechos humanos mucho más  fiables  que la Union Europea.......

Que conste que yo abogaba por una buena segunda guerra del golfo por esto: atrapar al genocida. ¡Pero nunca defendí­ que la guerra de Aznar fuera una guerra justa, ni pollas!. Es pura y dura injerencia geostrategica. Y Alemania los tiene como un barril de pólvora para el mismo asunto.
¡Hurra! ...Merkel es una hijaputa pero es nuestra hijaputa.
¡Qué si! ...que Milosevic no es nuestro hijoputa. Que se joda. Que lo frí­an (y a De Juana también).
¿Pero porque los hijoputas croatas y kosovares si son los nuestros?.
Pues solo hay un motivo. Porque juegan en nuestro campo.
Que pena por nostros.
Me la suda.

Pero no cites la memoria de Vitoria para justificar una cosa tan patética como romper Yugoslavia, ...igual acabas alabando el sentido común del Rey en la Marcha Verde (los saharauis os lo agradecen majestad).
¿Qué te ha hecho esta insigne alma de Diós?. ¿Porqué tanto odio?.

Bambi

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Re: Gran artí­culo de Miguel Herrero de Miñón
« Respuesta #8 en: Febrero 05, 2007, 05:11:29 pm »
Casio, creo que te estás desmelenando. Vamos a ver, el artí­culo original, dice que esa valoración subjetiva de "guerra justa" lo que trae es más y más mierda. Es el camino de la mierda infinita. Demanda el hombre un poco más de seso, de polí­tica de altura, y menos de "guerra justa" para solucionar el problema de una puta vez y no agravarlo. Dice que a dí­a de hoy, es preciso meter mano para ahorrar vidas e implantar estabilidad, no hacer guerras justas. Si es por guerras justas, justas, el 11-S es bastante justo, así­ que pensemos con propiedad.

Y por otra parte, no soy capaz de entender, si te digo que el UCK provocó la movilización serbia, es decir, qeu la buscó y actuó en consecuencia con actos terroristas a gran escala, por qué sigues con que "empezaron los serbios". No hijo no.

laura_m

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Re: Gran artí­culo de Miguel Herrero de Miñón
« Respuesta #9 en: Febrero 06, 2007, 06:44:43 pm »
Lo de Krajina fue guerra justa, que diria  Tomas Luis de Vitoria

Para mí­ que te has hecho un cóctel con Tomás de Aquino, Luis Vives y Francisco de Vitoria.

Casio

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Re: Gran artí­culo de Miguel Herrero de Miñón
« Respuesta #10 en: Febrero 06, 2007, 06:48:32 pm »
muy posiblemente, lauri.
 De todas formas , Alvar Nuñez , no me desmeleno. Ya me gustaria.

Gatinho

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Re: Gran artí­culo de Miguel Herrero de Miñón
« Respuesta #11 en: Febrero 06, 2007, 10:41:29 pm »
Magní­fico artí­culo, y dirí­a que completí­simo si no fuera porque se olvida, incomprensiblemente, de la manipulación de los medios occidentales durante toda la década de los noventa que tanto daño ha hecho. Por mucho que ahora vayan saliendo a la luz gran parte de los "montajes" y mentiras (mercado de Sarajevo, el más sangrante), el mal está hecho, de ahí­ que todaví­a quede gente que vea a los serbios como únicos culpables del desaguisado, cuando todos exterminaron por igual.

Izetbegovic fue toda su vida un islamista radical (amén de simpatizante nazi, como su apañero Tudjman, aunque eso ya es lo de menos), su biografí­a lo demuestra, otra cosa es que se le presentara internacionalmente como moderado. Y es precisamente su falta de potencial militar lo que asegura que fue ayudado desde el principio por elementos que ahora son considerados como indeseables (al final, la gran putada no es que se produjera el 11-S, sino que éste no sucediera diez años antes).

Pero el mayor mérito de todos reside en el pueblo serbio, que después de recibir tanta mierda, es capaz de no votar unánimemente por una solución ultranacionalista al estilo "Muera Europa, hijos de puta". Y hasta tienen sentido del humor, que por allí­ circulaba una especie de chiste que decí­a que Nokia y Serbia se parecen en que cada año sale un modelo más pequeño.
Hoy, mañana, y siempre... con el Barí§a... en el corazón.

Casio

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Re: Gran artí­culo de Miguel Herrero de Miñón
« Respuesta #12 en: Febrero 07, 2007, 10:19:21 am »
Sí­, ahora resulta que los pobres serbios han sido victimas de una conspiración internacional antieslava


infome de AI sobre la vejación de  los derechos humanos en Bosnia.

http://www.amnestyusa.org/spanish/countries/bosnia_herzegovina/document.do?id=7B28E39B90FB18F5802569A600602CB3


un párrafo al azar del infome del relator de Naciones Unidas

"
H. Violaciones de los derechos humanos y del derecho humanitario

en ataques militares contra civiles

58. Los serbios de Bosnia siguen siendo responsables de agresiones contra los civiles en todas las áreas en que combaten. Son causa de especial preocupación las situaciones en las "zonas de seguridad" de Sarajevo, Tuzla y Gorazde.

59. Sarajevo sigue siendo ví­ctima de ataques indiscriminados y de la acción de francotiradores, dirigidos desde el territorio que se encuentra en poder de los serbios de Bosnia. A comienzos de enero de 1994 se registraban cada dí­a, como promedio, 1.000 impactos de obuses o cohetes. Muchos civiles han perdido la vida, entre ellos, el 1º de diciembre de 1993, varias enfermeras que prestaban servicios en el hospital de Kosevo y, el 29 de diciembre, algunos periodistas locales mientras desempeñaban sus funciones profesionales. El Relator Especial señala en particular el valor de los trabajadores médicos y los periodistas que siguen cumpliendo con sus funciones a pesar del peligro. Considera enteramente apropiado que el Premio de Derechos Humanos de las Naciones Unidas se haya concedido al personal del hospital de Kosevo. En lo que respecta a los periodistas, encomia su dedicación al mantenimiento de la prensa libre en Sarajevo, donde luchan por sobrevivir 10 diarios/periódicos
y 3 emisoras de radio.

60. El Relator Especial toma nota de que la Fuerza de Protección de las Naciones Unidas (UNPROFOR) no ha conseguido determinar el origen exacto de los ataques con morteros efectuados contra el mercado de Sarajevo el 5 de febrero de 1994, en el que perdieron la vida 68 civiles y 200 resultaron heridos.

61. Si bien algunos ataques de los serbios de Bosnia en Sarajevo se han llevado a cabo como respuesta a los disparos de las fuerzas del ejército de Bosnia y Herzegovina a partir de posiciones situadas cerca de emplazamientos civiles especialmente sensibles, la mayorí­a de los ataques parecen ser indiscriminados.

62. Las fuerzas serbias de Bosnia han sometido a los residentes de Tuzla a un cierto número de ataques con bombas en racimo y cohetes antipersonal. Se han registrado muchas bajas, entre ellas cuatro niños muertos el 23 de enero de 1994. Por otra parte, a comienzos de diciembre de 1993, parece evidente que los serbios de Bosnia dirigen sus ataques contra las fábricas de productos quí­micos de la ciudad, a pesar del peligro que esto entraña para la población civil.

63. Las fuerzas croatas de Bosnia siguen atacando a la población civil de Mostar oriental. Por ejemplo, el 11 de diciembre de 1993, en sólo 20 minutos, se registraron 24 impactos de obuses. El 23 de enero de 1994 murieron cuatro niños en un campo de juegos. Las poblaciones de Mostar oriental y Mostar occidental están sujetas a constantes ataques de francotiradores de las fuerzas del HVO y del Gobierno.
"

En Kosovo los serbios habian importado el articulo sudafricano más conocido por el mundo, el apartheid. apartheid para impedir quela bomba demografica de los morenos kosovares les arrasase definitivamente....

¿ Milosevic, es el nuevo santo antisistema?

Bambi

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Re: Gran artí­culo de Miguel Herrero de Miñón
« Respuesta #13 en: Febrero 07, 2007, 12:21:16 pm »
Pero vamos a ver ¿tú entiendes lo qeu estamos diciendo?

Gatinho

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Re: Gran artí­culo de Miguel Herrero de Miñón
« Respuesta #14 en: Febrero 07, 2007, 02:05:09 pm »
Milosevic era un hijo de la gran puta de la misma magnitud que Tudjman, Izetbegovic, Arkan (todos muertos por cierto), Karadzic, Mladic, el resto de oficiales serbios, croatas, musulmanes, el megamafioso Thaci y el puto UCK. No verlo es no querer verlo.
Ahora, si se trata de hacer campaña a favor de unos y otros, yo prefiero alistarme al bando de los maltratados entonces por la opinión pública, aunque ya hay multitud de revisiones sobre casos que se creí­an "verdad".
Es cierto que los serbios eran más, y más fuertes, por lo que los demás tuvieron que recurrir a argucias diplomáticas y periodí­sticas más hábiles para equilibrar fuerzas y luego lograr sus objetivos, llegando incluso a provocar matanzas entre su propia población para atribuí­rselas a los serbios (insisto, mercado de Sarajevo, que es la escena más celebrada de arios por los suelos).



Sobre Kosovo:

Después de la II Guerra Mundial, los partisanos de Tito en su afán de crear una confederación balcánica que aglutinarí­a las seis repúblicas de la antigua Yugoslavia más Albania, hacen varias concesiones a los albaneses. Una de ellas fue la prohibición del retorno a Kosovo a los serbios expulsados y huidos de allí­ durante la guerra. Entre 50 y 70 mil serbios se ven afectados por esa medida. Esto cambió la composición demográfica de Kosovo definitivamente.
El gobierno decidió importar los libros y más tarde, en el año 1970 a contratar los profesores de Albania.(…) Este intento de mejorar la formación de la población era equivalente a la importación de las ideas polí­ticas de Albania. Otro factor de alejamiento entre las comunidades suponí­a el hecho de que el idioma oficial de Albania tiene como base el dialecto “tosk” (del sur) y que los albaneses de Kosovo utilizan el dialecto “geg” del norte. Los serbios y otros no albaneses que en el uso diario estaban familiarizados con el “geg” tení­an insuperables dificultades con el dialecto “tosk” que implantaban los profesores y libros de Albania.
La Constitución yugoslava que se adoptó ese año [1974] otorga a los albaneses absolutamente todos los derechos imaginables para una minorí­a. La administración local, la policí­a, el partido comunista de la provincia, la economí­a estatal, todo estaba bajo el total control de los albaneses. Lejos de estar satisfechos, en ese momento empiezan a crearse células terroristas con el fin de conseguir la unificación de Kosovo con la madre patria Albania. “El irredentismo albanés no se inspiró en la falta de pan sino en el exceso de mitos y en la memoria sobrecargada de nacionalismo”.

Tras la intervención de la OTAN, los albaneses destruyeron más de un centenar de los monasterios e iglesias serbias dinamitándoles o incendiándoles. (…) Simultáneamente se extiende el terror contra los civiles. Unos dí­as después (24 de julio 1999) fueron asesinados 14 campesinos serbios que salieron a labrar sus tierras. El número de asesinados y desaparecidos rápidamente superó 2000 pero esto tampoco ha obligado a la OTAN a tomar alguna acción contra los extremistas albaneses. De que no se puede hablar de los hechos aislados sino de una campaña de limpieza étnica bien organizada se ha confirmado con la coordinada acción de quema de los libros en la provincia. En aquel momento fueron quemados más de 3 millones de libros en serbio en cuestión de dí­as a lo largo y ancho de Kosovo. Sin embargo, en los medios de comunicación se hablaba incansablemente de la "paz" que llegó con la OTAN y de un nuevo Kosovo multiétnico.

Hoy, mañana, y siempre... con el Barí§a... en el corazón.