Autor Tema: un sueño truculento  (Leído 905 veces)

tauno

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Re: un sueño truculento
« Respuesta #15 en: Febrero 01, 2007, 05:53:52 p.m. »
Un tio complicado Toni el Rojo

JINKS

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Re: un sueño truculento
« Respuesta #16 en: Febrero 01, 2007, 05:59:59 p.m. »
Un tio complicado Toni el Rojo

y tremendamente practico: a mi me enseñó como endrogarme con un puñao de amapolas.


anantic

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Re: un sueño truculento
« Respuesta #17 en: Febrero 01, 2007, 09:52:17 p.m. »
Desde hace unos 5 años padezco -ahora lo sé-, un sueño recurrente en el que tras unas semanas de haber vuelto a Barcelona, de repente recuerdo que dejé mis dos perros en montevideo, sin haber dado instrucciones de que los alimentaran.

Aquí­ despierto, y ahora viene la podrida realidad.

Generalmente los alimento de mañana, pero ayer les dejé su ración por la noche. Y esta mañana he encontrado a la perra frita, tumbada sobre el pasto con la lengua afuera y seca. Llamé al veterinario y considera que murió atragantada.

 En 1895 Oscar Wilde estrena La importancia de llamarse Ernesto. Un año crucial en la vida de Wilde, en que escuchará sus últimos aplausos. La noche de su estreno coincide con el comienzo de la peor campaña del marqués de Queensberry contra él. La obra siguió representándose, con gran éxito de público, durante sus dos juicios. Finalmente será condenado a dos años de cárcel.


 El 13 de noviembre de 1895, me trajeron aquí­ desde Londres. Aquel dí­a hube de estar desde las dos y media hasta las tres de la tarde, con traje de presidiario y esposado, expuesto a las miradas del público en el andén central de la estacion de Clapham Junction... Al verme, la gente se reí­a. Cada nuevo tren que llegaba aumentaba el número de curiosos, y se divertí­an de un modo insdescriptible. Claro que esto fue antes de saber quí­en era yo. En cuanto lo supieron, se rieron con mucha más gana todaví­a. Media hora larga permanecí­ yo allí­, bajo la lluvia gris de noviembre, entre las burlas del populacho. Durante un año entero he llorado todos los dí­as a la hora y durante el tiempo en que ello me ocurrió.

                               De profundis, enero-marzo de 1887

Cuando leí­ estas lí­neas por primera vez, me vino a la cabeza automáticamente Lady Bracknell diciéndole a Gwendolen: "Vámonos, hija mí­a. Ya hemos perdido cinco o seis trenes. ¿Qué dirán de nosotras en el andén si volvemos a perder otro?" He leí­do estas lí­neas cientos de veces y no he dejado de maravillarme de su extraña genialidad. Tienen ese aire de lunática certeza de Lewis Carroll, quien, a mi parecer, ejerció una gran influencia en Wilde. Pero dentro de la obra, el suceso es como una gran catástrofe. No lo entendí­a: ¿qué está diciendo lady Bracknell? perder un tren, incluso "cinco o seis" (una precisión decadentista), normalmente tiene consecuencias privadas, no públicas. ¿Y cómo saben los demás que uno no se ajusta al horario en que pasan los trenes? Pero el temido andén de lady Bracknell será también el lugar donde Wilde sufrirá la mayor humillación. ¿Quién puede dudar de que la imaginación es capaz de moldear la realidad a su voluntad? Emerson dice: "El alma contiene aquello que le va a acontecer, puesto que ese aconteciemiento no es sino la realización de sus pensamientos". Tan similares son estas escenas de exposición ritual que me pregunto a veces si el recuerdo de Wilde de Clapham Junction no serí­a una alucinación imaginada en la soledad y la miseria de la cárcel. Pero si lo damos por cierto, constituye un ejemplo más de su poder chamaní­stico para hacer realidad sus propias ideas. La publicación de Dorian Gray sacó a la luz a lord Alfred Douglas, el efebo destructor que llevó a Wilde a la ruina. Clapham Junction aparece como la materialización del principio wildiano de la vida como espéctaculo. Al perder el control del género dramático, el comediante es devorado por el público.


NubeBlanca

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Re: un sueño truculento
« Respuesta #18 en: Febrero 01, 2007, 10:14:04 p.m. »
¿No tendrás a mano una colección de situaciones agónicas?

anantic

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Re: un sueño truculento
« Respuesta #19 en: Febrero 01, 2007, 10:24:12 p.m. »
No, no tengo nada para ti.

NubeBlanca

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Re: un sueño truculento
« Respuesta #20 en: Febrero 01, 2007, 10:28:50 p.m. »
Gracias.

45rpm

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Re: un sueño truculento
« Respuesta #21 en: Febrero 02, 2007, 03:33:15 a.m. »
eso, gracias a todos por las condolencias caninas.

Tauno ya estoy tramando algo para evitar la depre del macho. Por ser bóxer me ha salido hiperactivo y bobo y quizás no se da cuenta de la repentina viudedad. Pero se da el agravante de que eran hermanos incestuosos de la misma camada, así­ que no veo manera de sustituir a la hembra por un simulacro. Tengo pensado llevarlo a la playa a interactuar con otros chuchos con la mala suerte de cruzarse en su camino, porque lo que más le gusta son los subidones de adrenalina, hincarle la mandí­bula al que pasaba por ahí­ y no soltar la presa hasta pasado un buen rato. Me traerá conflicto con los propietarios de perros salsicha pero todo sea por evitarle la depre. Ademas mantener dos perros en el tercer mundo comienza a precerme un poco indecente.

Anantic, si entiendo lo que me quieres decir, el chamán y el artista acaban alumbrando la realidad que han cocido en su sesera. Mas en este caso habré salido aprendiz de brujo porque mi sueño de la perra desatendida se contradice con su cruda realidad, esa de palmarla atragantada. No entresaco una lección grandiosa en todo ello, una regla que me haga crecer como persona humana y salve al por mayor a los bichos que me rodean, excepto a ver si la próxima vez sirvo la ración a cachitos más pequeños.